Taller
Ponerse las botas, arrastres, sillas, derrapes, vamps, remar, flexionar, saltar, alguna caída...Ya sabes como es una buena esquiada. Y como se siente tu cuerpo el día después. Pero no sólo sufren tus rodillas. También tus esquíes. En cierta manera, ellos también tienen agujetas. Por ello, periódicamente debemos llevarlos al “médico”. Existen dos formas de ponerlos a punto. La primera y la más habitual, es aquella que se realiza con una máquina pulidora convencional. La segunda, requiere mucho más trabajo, pero a la vez es mucho más efectiva. Sólo los más expertos Skimans pueden aplicarla. Curiosamente, es nuestra especialidad:
- Limpiar la suela con disolvente específico.
- Tapar los rayazos con polietileno.
- Rascar kofix con una rasqueta metálica.
- Afilar el canto de la suela.
- Afilar el canto lateral (Muy importante, ya que nuestra manera de esquiar hace que variemos la angulación del canto).
- Quitar rebabas.
- Encerar (según la temperatura de la nieve utilizaremos una cera más o menos fría).
- Rascar cera con rasqueta de plástico.
- Cepillar con cepillo específico.



